Antes me rapaba sagradamente cada tres meses; hoy no me molesta llevar el pelo largo. Antes me lo peinaba con partidura al lado derecho, lengua ‘e vaca; ahora ya ni me peino, pero me dejo chasquilla. Antes vivía con papá; hoy vivo solo. Antes me agradaba dormir solo; hoy me gusta dormir bien, tranquilo y acompañado. Antes los amigos no desaparecían; hoy sí. Antes no era feliz. Hoy sí, pero nunca tanto.